martes, 26 de febrero de 2008

Debatiéndome

La hora, la pactada. Algo menos de 20 grados Celsius. El escenario, oscuro. Nada de público. Sólo los protagonistas cara a cara.

Llega la hora y él comienza su monótono discurso. Me enerva. Me saca de mis casillas. Sin tan siquiera mirarle braceo en un gesto que parece natural. Nada más lejos de la realidad: lo tengo bien entrenado.

Un pequeño estruendo de desintegración y, a continuación, el silencio.

Mañana, a la misma hora, volveré a citarme con él, debatiéndome entre el sueño y la realidad. Al finalizar, yo me sentiré ganador y mi despertador, cuando tenga de nuevo las pilas en su vientre, seguramente también.

7 comentarios:

Andriu dijo...

Hola,
¿Es para algun certamen de relatos cortos? Parece un duelo...

Anay dijo...

Bracea a gusto.
Y no te preocupes.
Te sentirás vencedor, si lo sabes ahora ya lo eres.

Me ha encantado :)

muma dijo...

¿y los fines de semana??

karlos dijo...

has pensado en quedarte toda la noche despiierto y paralo antes de que sea capaz dde decir nada????
Felices sueños

Nacho Alastruey Benedé dijo...

Andriu:

No es que lo parezca: es un duelo en toda regla.

Tampoco es para un certamen de relatos cortos. Es un regalo para el administrador-cacique de esta página y, de paso, para los que se dejan caer por aquí. :D

Saludos.
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Anay:

Con el sueño que tengo ahora mismo, miedo me da lo que puede suceder mañana.

¡Un abrazo!
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Muma:

De vez en cuando nos damos una tregua, pero nos echamos tanto de menos que incluso algunos fines de semana repetimos el ritual.

¡¡Abrazos!!

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Karlos:

A veces, no sé por qué, me sucede que me despierto justo un minuto o dos antes de que suene y me da tiempo a pararlo. Es un auténtico placer.

Eso sí, de vez en cuando también pasa que me despierto demasiado pronto y hasta me parece oir risitas en la habitación :)

Cuídate, figura.

Ordelina dijo...

Yo nunca gano en ese duelo ni siquiera con la carrerilla que cojo en los 9 minutos que casi siempre por no decir siempre me doy para el segundo asalto.

Amaya dijo...

Pobron, él trabajando todos los días para ti y así se lo agradeces...