sábado, 23 de agosto de 2008

Pienso luchar por una Huesca peatonal

Mañana de sábado. Una calle de Huesca. Pocos coches aparcados. En un hueco, un ciclista revisa su rueda delantera. Hace un ruido raro. Un Volkswagen Golf gris metalizado viene en dirección contrario. Ventanillas bajadas, música máquina a tope, varias personas en su interior. El vehículo se detiene y entre risas se burla del ciclista: "Si has pinchado, un parche". Acelera y se va. Unos metros más allá las luces de freno delatan que vuelve a parar. Quizás esperaba un gesto o un exabrupto para prender la mecha y regresar. Me subo a la bici y, con los seis sentidos en alerta, reanudo mi marcha mientras me hierve la sangre deseando una ciudad diferente en la que peatones y ciclistas (en este orden) disfruten de prioridad frente a los vehículos a motor. Pienso luchar por ello.

Ps.: El otro día intenté comentar una entrada en el blog de Fernando Elboj en la que elogiaba la zona de los Porches de Galicia en su versión peatonal laurentina ("Porches de Galicia 2008 fiestas de San Lorenzo. Calzadas transformadas en grandes terrazas. El centro convertido en un gran espacio de convivencia e integración ciudadana"). Ya que no lo pude hacer allí, me tomaré la licencia de decirle desde aquí al señor Elboj que la convivencia e integración ciudadana no es cosa únicamente de una semana -la de las fiestas- sino de todo el año.

8 comentarios:

karlos dijo...

Correcto en las formas ignorarlos a la vez que despreciarlos hace que te quedes tan agusto como si les hubieras respondido.
Una pena no ser yo asi

Fernando dijo...

Hace unos años en la empresa en la que trabajo se hizo un estudio (creo que un plan comercial) de Huesca.

Una de las conclusiones era que para mejorar el comercio era necesario peatonalizar gran parte del centro.

Cuando la ciudadanía de Huesca conoció las conclusiones, la reacción fue a la contra: Huesca tiene todavía muchas cosas que cambiar en el imaginario colectivo, y aceptar que puede ser una ciudad moderna sin necesidad de funcionar como una ciudad grande, que las distancias en la ciudad son realmente cortas y que no hace falta el coche para muchas de ellas. Pero eso cuesta, y no sólo en Huesca, cada ciudad, en su escala, sufre del mismo mal. En Zaragoza hay varios ejemplos de lo mismo.

Nacho Alastruey Benedé dijo...

Karlos:

Ahora me alegro de no haber respondido pero cuando llegué a casa... gdsqñlkfjsdfsdlkhfksajdhfaefsdaf

Saludos
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Fernando:

Bueno, no sé si la reacción sería mayoritaria o no. Sí que es cierto que si hoy por hoy las cosas están como están es porque los oscenses no estamos moviéndonos lo suficiente para que las cosas cambien.

Me da mucha rabia porque pienso que el tamaño de Huesca es el ideal para poder poner en marcha medidas de peatonalización y, como tú dices, modernizar la ciudad.

¡Un abrazo!

Ps.:Saluda a Barbino de mi parte si lo ves... (me temo que no llego a tiempo)
;)

Caelio dijo...

Bien, veo que no estamos libres en ningún lado, en Huesca también lo hay.

Estoy cada vez más convencido que el nuevo cinismo urbano es este que describes.

Aquí, en Burgos, ya han empezado a colocar radares municipales calcando a muchos vehículos (y/o conductores) que cumplen el perfil descrito por tí. Pero es en fin de semana y festivos cuando las hordas tuneras se desatan sin control, sabiendo que es en fin de semana cuando aprovechamos unos pocos para montar en bici muchos.

Mi admiración, Nacho. Quizás formes parte del nuevo romanticismo. Muy pocos somos los que deseamos una ciudad sin humo ni ruidos, una ciudad cívica sostenible y confortable para los que vivimos en ella.

No merece la pena enfrentarse abiertamente a este tipo de personas, ellos tardarán bastantes años en entender el valor del civismo, quizá si algún día son padres puedan empezar a entender el sentido del respeto al semejante.

saludos.

Nacho Alastruey Benedé dijo...

Caelio:

¡¡Rebienvenido!!

Para nada me tomes por un romántico ni nada parecido. He tenido la suerte de viajar un poco por Europa y he de decirte que NO ES UTÓPICO priorizar a peatones y ciclistas: Gante, Brujas, Munich... así lo demuestran.

Cuando volví de Munich comenté a mis allegados que están bastante más avanzados que nosotros. El "avance" al que me refería no era tecnológico (en eso estamos a su nivel y seguro que en algunas cosas estamos por encima) sino en CIVISMO.

No soy de los que siempre piensa que lo de los demás es mejor, pero se me cae el alma a los pies cuando veo cómo con un clima más propicio y una topología de ciudad más adecuada, aquí seguimos fomentando el uso del coche.

Eso sí, luego todos protestamos del precio del petróleo. A veces he llegado a pensar que no está lo suficientemente caro...

Un abrazo

Ps.: En reconocimiento al Ayuntamiento de Huesca, he de decir que desde que colocaron los pasos de cebra elevados la densidad de vehículos "tuning" ha descendido considerablemente (obviamente NO todos los coches tuning generan problemas, pero sí algunos)

Ps2: Y no te pienses que no me quedé con las ganas de ponerme a gritar ante la situación que narré. ¡Llegué a casa cabreado como un mono!

Lupus dijo...

No eres el único.
Un abrazo,

soapy_henderson dijo...

Me uno a la lucha.
Pero no me gusta que "calles peatonales" se acabe convirtiendo en "veladores hasta el culo".
La parte peatonal de Padre Huesca(como queda ahora) y los porches en San Lorenzo me parecen un mal ejemplo.
El peatón dispone de menos espacio respecto a cuándo pasaban coches,un espacio que no es suyo(del peatón) sino de la cafetería que pone las mesas.

Nacho Alastruey Benedé dijo...

Lupus:

Efectivamente sé que no soy el único. Ojalá pueda sacar tiempo e ilusión para conseguir aunar esfuerzos.

Saludos.

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Soapy Henderson:

Las terrazas son bonitas pero coincido en que llevadas al extremo también dejan de ser prácticas.

Se trata de equilibrar las cosas. ¡Es posible!