miércoles, 25 de agosto de 2010

Buen viaje, Bob


Antes de ayer, Blue Eyes volvió a visitarme. Esta vez no tuvo a bien limpiar la borreta de los rincones y se limitó a pavonearse accediendo al salón y escapar al filo de la barandilla desde donde me lanzó miraditas desafiantes como diciendo "volveré cuando me dé la gana, pringao".

En cualquier caso, no me he conectado a esta intempestiva hora para hablar de Blue-Eyes. Y es que encontrábame yo hace breves instantes efectuando la doméstica labor de tender la colada cuando al alzar la vista entre calcetines y calzoncillos me he topado nada más y nada menos que con Bob Esponja a un palmo de mis narices.

Sabedor de que mis ya pocos lectores iban a darme definitivamente por tarado, no he tenido mejor ocurrencia que sacar el móvil del bolsillo y tratar de inmortalizar la escena. La foto ha quedado como esas postales de antaño tipo "Cantabria de noche", lo cual es una pena porque la noche de hoy está preciosa. Finalmente y sin opción alguna a la captura (con la ilusión que le habría hecho a mi amigo F.) el jovial globo ha tomado rumbo Sariñena, donde por cierto está mi disco duro que cuando dejó de ser de backup dejó también de funcionar. Pero de ése rufián ya hablaremos otra noche. Buen viaje, Bob.

3 comentarios:

Jasmonato dijo...

Desde que vives en los suburbios te pasan cosas muy raras...

Nacho Alastruey Benedé dijo...

Di que sí, Jasmonato.

Por cierto, de este fin de semana no puede pasar el sexteto cervecil!

Un abrazo!

El lobo pedricero dijo...

Mi heroe volando en globo, no deja de sorprenderme cada día...... !!!VIVA SPONGEBOB!!!