jueves, 16 de noviembre de 2017

Ataque

Julio de 2007. Budapest. Una sesión de un congreso sobre tecnología y unos aragoneses asistiendo a la misma.

La sala, semivacía. Al principio, había más gente pero una soporífera intervención ha hecho que varias personas abandonen la estancia sin rubor alguno.

En aquel tiempo no existía el whatsapp y el móvil lo utilizábamos para hablar así que la única distracción social e incomprensiblemente aceptada era el ordenador portátil. A P., que lo había encendido para tomar notas sobre la ponencia, se le acabó la inquietud científica y abrió su navegador. Los clicks le llevaron a la página donde estaban publicadas las fotos de un evento al que habíamos asistido meses antes. Con cadencia constante y poco entusiasmo aparente, avanzaba por el álbum, cuando apareció la foto.

Con un "madre mía", P. giró la pantalla hacia nosotros y ahí comenzó el calvario. No recuerdo quién comenzó pero la risa empezó a ser una reacción incontrolable. Tratábamos de tragarla, de ahogarla pero era imposible. A pesar de que estábamos en la última fila, en la sala quedábamos cuatro gatos y T., protagonista de también de la foto, intentaba en vano calmar las carcajadas advirtiendo "el ponente va  a pensar que nos estamos riendo de su trabajo". Ni por esas.

Recuerdo perfectamente cómo cada uno intentábamos gestionar nuestros impulsos, ya que salir de la sala requería pasar por delante del estrad y no era una opción. Yo decidí mirar al frente intentando abstraerme de la situación pero, claro, como por el rabillo del ojo percibiera el mínimo movimiento o carraspeo, me volvía a partir la caja. 

Cuando terminó la sesión, abandonamos la sala lo más dignamente que pudimos todavía con los ojos húmedos y esa sensación de agujetas en el estómago generadas al intentar aplacar lo indomable.

Anoche, viendo el vídeo del parlamente andaluz que acompaña a esta entrada, me vino a la mente ese ataque de risa y pensé que muchos de los mejores recuerdos provienen de esas situaciones que uno no puede prever ni controlar.

martes, 14 de noviembre de 2017

Dos detalles para empezar el día

Si exceptuamos los vídeos de hazañas deportivas de mi SD Huesca, soy muy reacio a compartir vídeos por las redes sociales. Como de vez en cuando va bien rasgarse los hábitos, hoy voy a hacer una excepción y os voy a pedir que dediquéis unos minutos a visualizar el siguiente vídeo.



Seguramente contemplar la excepcional destreza del muchacho y dejarse contagiar del ritmo de la música ya haya valido la pena pero permitidme resaltar dos pequeños detalles:

- Minuto 1:40: Al niño le pica la nariz.
- Minuto 1:50: Al niño se le cae una baqueta.

La reacción del pequeño ante ambas situaciones me sugiere empezar el día consciente de que es posible sacar tiempo para "rascar" con naturalidad aquello que nos incordia. Y sobre todo, que - cuando damos todo lo que tenemos- no son los lamentos sino la condescendencia con nuestros errores lo que nos permite recuperar el ritmo y seguir adelante.

Buenos días :-)

  

jueves, 9 de noviembre de 2017

SD Huesca 3 - Real Zaragoza 1. Por fin


Desde siempre me ha gustado llegar al Alcoraz pronto para poder ubicarme tranquilo en mi localidad, observar apaciblemente el calentamiento de todos los deportistas y conversar - con quienes profesan la misma costumbre- sobre la alineación (deducida in-situ mirando al verde), el penúltimo rumor de la semana o vaya usted a saber el qué.

Consciente de que en los últimos tiempos he cogido la mala costumbre de llegar con el tiempo más bien justo, me propuse este lunes acudir al derbi aragonés con la antelación de antaño y tratando - en lo posible- de tener la mente en el ahora "off-line" frente al estrés de la sucedánea realidad "on-line".

Así, pude disfrutar de un buen rato de radio, conversar con cierta calma con quien me fui encontrando y hasta recibir un regalo inesperado en forma de abrazo de Joaquín Sorribas, que tampoco quiso perderse un partido como ése e hizo un alto en el camino en su ruta "hacia las montañas".

Acceder a la grada con tiempo me permitió distinguir a esos socios de toda la vida, que regatean las postreras aglomeraciones de última hora y hacen su particular y meritoria gesta quincenal escalando por las escaleras del Alcoraz. También ver a Fernando Arnedillo con la mirada hacia el césped quién sabe si recordando ese tiempo en que lograr la permanencia en Segunda B era lo máximo a lo que aspirábamos los parroquianos de la época. 

Casi sin tener sensación de espera, comenzó el partido. Aunque a estas alturas, poco puedo aportar a lo que ya se ha escrito, pienso que vimos un excelente partido de fútbol. Que no era "un partido más" para nadie y que ganó el Huesca porque fue mejor y porque tuvo ese punto de motivación que, sin llegar a la ansiedad, te hace salir airoso de todas las disputas con jugadores rivales y hace que hasta los rebotes te favorezcan.

Cuesta destacar a alguien en el sobresaliente Huesca del lunes porque ante todo, una vez más, fue un EQUIPO en mayúsculas. Personalmente, me quedo con el sublime despliegue de Juan Aguilera y con el mérito - que lo tiene - del cuerpo técnico que capitanea Rubi. Sorprendió apostando por el Chimy Ávila y el argentino se lo pagó con una entrega descomunal que, por pura extenuación, le llevó casi a rogar la sustitución (esta vez sin fuerzas para su particular vuelta al ruedo, reclamada a gritos por los jugadores no convocados). Gesto importante el que tuvo también con Juanjo Camacho, haciéndo constar su nombre en las estadísticas de un partido que seguro será muy recordado en un futuro. 

Del Zaragoza me quedo con Zapater, Toquero y Raúl Guti. El ejeano es, dentro y fuera del campo, inmenso en esa nobleza y valor que defiende el lema zaragocista. 

De la grada, muchos detalles: El disfrute del campo lleno. El caos organizado del palco. El  júbilo del primer gol. El sabor a victoria del bocadillo del descanso. El curioso sonido de cristales aporreados en las cabinas periodísticas con el gol zaragocista y su silencio con el zapatazo del Cucho. El de mi compañero de localidad inconscientemente subido a su asiento celebrando el tercer gol, o el de Víctor, que no pudo celebrar ni el segundo ni el tercero por tener a su pequeño dormido sobre su hombro. El de los zaragocistas, con todo perdido, cantando su himno. El del abrazo final y la sorpresa de encontrar en el suelo mis guantes que en algún momento de éxtasis se fueron al carrer para poder - supongo- aplaudir con más fuerza.

Han pasado 48 horas y, como el Chimy Ávila en la foto, sigo volando. Pero también me sigo acordando de dónde venimos. Pensando alegre, por un lado, en esos fieles sin reblar que han pasado frío, penurias y derramas cuando el Huesca deambulaba por la Tercera División y por otro lado moderando la euforia, consciente de que queda todavía mucho por delante y habrá que saber hacer lo difícil, que no es volar sino aterrizar.

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Ps.: Tomo prestada para esta entrada la excelente fotografía que he sacado del Twitter de la SD Huesca. Me encantaría citar al autor de la misma, así que agradeceré si alguien me lo dice.






domingo, 5 de noviembre de 2017

Cada uno en su sitio

Para aquellos que no tenéis acceso al Diario del Altoaragón, os dejo aquí la colaboración que escribí - en relación al derbi aragonés de mañana - en la edición del viernes 3 de noviembre.

Una vez más, agradezco a Miguel Ángel Blasco que se acordara de mí y me cediera un hueco en el Diario

Cada uno en su sitio

Yo todavía era un retaco.  El fútbol era cosa del domingo por la tarde. En el Alcoraz había vallas metálicas y en la explanada de Cocorón se aparcaba en fila india. Mientras esperábamos nuestro turno para arrancar, entrábamos en calor al olor de esa calefacción que olía a mareo de Monrepós y mi padre escrutaba su tino en la quiniela de la jornada.

Hoy el panorama ha cambiado. El llamado fútbol moderno programa partidos en lunes laborables y a nuestro Alcoraz, mucho más coqueto y ya sin vallas, viene de igual a igual ese Real Zaragoza al que casi sólo veíamos en los resúmenes de Estudio Estadio brillantemente locutados por José Antonio Ciria y su “manopla” de Cedrún.

El lunes toca acudir en masa al Alcoraz para empujar sin complejos a este Huesca que, personalmente me encandila por el trabajo y la solidaridad que destila como equipo. Toca respetar al rival y a su hinchada, ignorando – aunque cueste- a los cuatro voceras de uno y otro lado. Toca armarse de un buen bocadillo para hacer más llevadero el descanso y toca, en estos tiempos de tanta inmediatez e interrupción, desconectar el móvil y sencillamente disfrutar del partido con el compañero de localidad, con la pureza del balompié de antaño y la intensidad del fútbol actual. Toca, en definitiva, que los aficionados estemos en nuestro sitio, como confío lo estarán los veintitantos deportistas, jueces incluidos, que nos depararán un derbi aragonés que en ningún caso pondrá a cada uno en su sitio. Sólo el tiempo lo hará.

jueves, 27 de julio de 2017

Battiato

No es de ese día pero no se me ocurre mejor recuerdo del concierto de Battiato que esta foto de @GarciaArantzazu

El primer equipo de música que vi en mi vida fue el de JL en casa de Santas. Por aquel entonces, mi hermano y yo teníamos una cinta de vídeo VHS siempre en guardia para grabar ipso facto aquellas canciones, más bien retazos, que nos gustaban del repertorio que se emitía por televisión. Posteriormente las devorábamos una y otra vez poniendo a prueba los cachitos de hierro y cromo. No es de extrañar, por tanto, que me impresionara la nitidez y limpieza que emanaban esos altavoces en los que sonaba – de manera analógica – Franco Battiato.

Tan embelesado me quedé que no tardó mucho JL en regalarme una cinta de cassette con ese “Nómadas” de ese cantante italiano que a mi padre tanta gracia le hacía cuando lo veía cantar “Yo quiero verte bailar” sentado sobre un taburete en esas grabaciones de la cinta de vídeo catalogada con el número 6 en nuestra videoteca particular.

Eran otros tiempos y el “modus-escuchandi” era bastante diferente al actual: Al mismo reproductor de cassette que utilizábamos para los juegos del Spectrum acoplaba unos auriculares de diadema cuya máxima sofisticación era la espuma naranja que envolvía los dos círculos de plástico unidos por un metal y así devoré una y otra vez la cinta del artista italiano mientras, con un folio pautado como plantilla para evitar los renglones torcidos, escribía - con una letra mucho más decente de la que tengo ahora- un trabajo sobre Félix Lafuente.

Reconozco que le perdí la pista a Battiato, aunque sus letras inverosímiles siempre permanecieron en mi memoria. En algún momento llegué a pensar que las letras en castellano eran traducciones perversamente infieles a las letras originales, pero nada más lejos de la realidad. A fecha de hoy tengo claro que el italiano prefiere “la ensalada a Beethoven y Sinatra”, que aunque nos pongamos perfumes y desodorantes somos arenas movedizas y que él no es el culpable de que exista la imbecilidad (mensaje francamente tranquilizador). 

Battiato con barba
Hará cinco seis años deambulé por la red en busca de información sobre su devenir artístico tras su innegable éxito en la piel de toro. Fue así como supe de su concierto en Bagdad con Battiato mimetizado entre alfombras persas y sobre todo embutido en una barba que, según rezaba la web donde le leí, le debió de traer más de un quebradero de cabeza en algún aeropuerto occidental.

Y, exceptuando algún vídeo de sus actuaciones por España, poco más supe hasta el pasado 15 de julio en el festival Pirineos Sur. Ovacionado nada más bajar de la furgoneta que le condujo desde Formigal al pantano de Lanuza, me impactó sobre manera el respeto que Battiato se ha forjado. Envejecido, a pesar de la coleta en la que recogía su canosa melena, apareció en el escenario bastante antes de lo previsto pues se invirtió el orden previsto en las actuaciones. Enjuto, quejoso del frío pirenaico se sentó, se colocó sus auriculares e hizo el silencio con su interpretación de “L’Ombra della Luce” (“la sombra de la luz”), una de esas canciones en la que su voz se embute entre la música en perfecta armonía fundiendo espacio y tiempo ("no time, no space")

No cantó “Nómadas” ni la solicitadísima “Centro de gravedad”. Prácticamente todo el concierto fue en italiano y el concierto fue breve, pero creo que la mayoría de los espectadores salimos satisfechos del concierto. Y ligeramente emocionados, me atrevería a decir, al son de esos cascabeles del Katakali del “Voglio verte danzare” (“Yo quiero verte danzar”) que en los 90 interpretaba sentado sobre un taburete pero que, en este caso, cantó paseando por el escenario mientras nos sumergía en la antítesis de esas “basuras musicales” que repudia un Battiato, que por si no lo sabíais, obtuvo 70 points (twelve de ellos, from Spain) en el Festival de Eurovisión de 1984.

Battiato en Eurovisión

En definitiva, fue bellísimo perderse en este milagro. ¡¡Gracias Battiato!!


viernes, 16 de junio de 2017

Esta locura del fútbol

"A ver cuándo se te cura esta locura tuya del fútbol" me espeta periódicamente alguien que de la vida sabe muchísimo más que yo. 

"Hasta que Huesca no tenga 500.000 habitantes no podrá triunfar este negocio en Huesca" suele añadir pensando todavía en ese modelo todavía vigente en el fútbol aficionado que durante lustros y lustros ha tenido al Huesca peleando fuera de la burbuja del fútbol profesional. Sí, esa burbuja que, para mal y para bien, prácticamente ha volatilizado el peso de los aficionados en el presupuesto de los equipos profesionales. Para mal, porque en más de una ocasion los espectadores de campo somos maltratados con incomprensibles horarios y para bien, permitiendo que una ciudad de poco más de 50.000 habitantes esté peleando de igual a igual con colosos en habitantes e historia.

Cuesta en ocasiones justificar esta "locura" cuando en torno al fútbol ves proliferar la violencia en todas sus facetas, los amaños, los engaños, y otras tantas facetas como el menosprecio a otros deportes y deportistas, que sinceramente dan ganas de mandar esta afición "al carrer"

Por fortuna, de vez en cuando tengo la suerte de sentir cosas que me reconfortan en mi locura: los valores de Anquela, los dos segundos de incredulidad de mi amigo S. hasta que realmente fue consciente de que Camacho había hecho el empate a 2 o la inocencia del pequeño A., que el miércoles fue por primera vez al Alcoraz y vio sobre el verde a su vecino de rellano. Tanto le emocionó la situación que, ni corto ni perezoso, deslizó una nota bajo la puerta del vecino diciéndole lo muchísimo que le había gustado verle jugar y pidiéndole que se quede en Huesca. Me consta que en las últimas horas no grita en casa para no despertar a su ídolo ya que "tiene que descansar".

Hoy A. se ha encontrado con la persona en la escalera. Ha sido rápidamente identificado como autor de la nota bajo la puerta y, no sin cierto temblor de piernas - según posteriores declaraciones a sus padres- se ha hecho una foto con quien le maravilló en el Alcoraz. 

La ilusión en los ojos de A. me ha evocado el olor a puro de mis primeras tardes en el Alcoraz junto con mi hermano y mi padre y el compendio de todo lo vivido en torno a esta bendita locura. Al fin y al cabo, como dice uno de los protagonistas en "Underground", obra maestra de Emir Kusturica:  "Todos estamos locos. Lo que pasa es que algunos no nos han dado el diagnóstico...todavía"

Mañana vamos a ganar. Y si no... da igual :-)

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[Actualización 17/06/2017]

Me informa un fiel seguidor que el relato obvia la participación de un cooperante necesario. Otro peque, D., también colaboró en la autoría de la nota deslizada bajo la puerta. 


Dejo constancia de su coautoría en esta entrañable historia :-)


jueves, 15 de junio de 2017

Juan Aguilera y diez más



Quienes me conocéis sabéis lo mucho que me apasiona el deporte y la competición. 

Quizás sea por mi pasado viatoriano (cómo olvidar esas ediciones de "el curso más deportista"), pero creo que pocas cosas me producen más fascinación que el deporte de equipo.

Cuando me preguntan si gusta el fútbol, suelo matizar que sí "pero en el campo". Porque en el campo, aparte de sentir el ambiente en primera persona es donde uno puede tener verdadera conciencia de todos los detalles que cada uno de los protagonistas (y son muchos además de los jugadores) aportan al espectáculo. 

Aunque conviene no perder de vista el balón, disfruto enormemente observando los detalles periféricos. Movimientos, gestos, picardías y tretas que pasan desapercibidas al tele-espectador y que me aportan ese plus por el que me encandila el fútbol en primera persona.

Hace algo más de un año, cuando el frío aprieta de verdad en el Alcoraz el Huesca de Anquela coqueteaba peligrosamente con los puestos bajos de la tabla. Con el mercado invernal ya liquidado sorprendía el club anunciando el fichaje de Juan Aguilera.

"30 años. Procedente del Mumbai City FC de la Liga India. Formado en las categorías inferiores del Getafe, pasó por el CD Leganés y el CD Navalcarnero antes de jugar en el fútbol profesional de la mano del Real Murcia, donde jugó entre 2008 y 2012 y con el que consiguió el ascenso a Segunda División. Posteriormente fichó por el FC Platanias de la Superliga de Grecia donde militó entre 2012 y 2015", rezaba la nota de prensa que reconozco acogí con la misma frialdad que en 2008 se anunció la llegada de ese José Végar que tantas veces me levantaría del asiento. 

Si antes decía que el fútbol de verdad es el que se ve en el campo, Juan Aguilera me ha dado argumentos de sobra para reafirmarme. Y es que en el deporte de equipo hay muchos líderes allanando el camino de las estrellas que protagonizan los resúmenes televisivos.

En esta SD Huesca, Juan Aguilera es el líder del fútbol que sólo se ve en el campo. Quizás no encabece la estadística de kilómetros recorridos, pero aparece siempre allí donde el equipo le necesita, ya sea para realizar un quite a un compañero, neutralizar una contra peligrosa, ofrecer un pase fácil o para susurrarle algo al colegiado de turno cuando la cámara no enfoca. 

Humilde, inteligente, solidario y poco dado a florituras es sin duda la viva imagen de los valores que no sin dificultad ha conseguido transmitir Anquela a la SD Huesca. Creo en la justicia del tiempo y siento que este fubolista, que a veces me parece se trajo algún rasgo hindú de Mumbai, merece llegar -ojalá con el Huesca- a lo más alto en este deporte.

Como dice mi compañero de localidad: "Juan Aguilera y diez más".


sábado, 10 de junio de 2017

Gracias, Anquela



Tengo que decir que no conozco personalmente a Juan Antonio Albacete Anquela, más allá de un breve intercambio de palabras en el marco del pasado Congreso de Periodismo Digital. Y rabia que me da, porque siempre he tenido la sensación de que por encima de su indudable valía profesional, hay una gran persona.

"Lo que ves aquí es lo que hay" me espetó cuando le abordé y le di la enhorabuena por el excelente trabajo al timón de la SD Huesca enfatizando unos valores que inequívocamente asocio al club de mi ciudad (humildad, esfuerzo, trabajo, ... en definitiva, EQUIPO).

Ya hace unos cuantos años le vi incendiar a la afición del Alcoraz cuando dormitábamos (día de puertas abiertas, por cierto) rumbo a Tercera División en un partido contra el Alcoyano que terminó resolviendo Roberto con un soberbio gol. He visto cómo ha transformado a Samu Sáiz en el mejor jugador de la categoría y cómo ha sabido conjugar el talento con la supremacía de la colectividad, premiando sobre el verde el trabajo que algunos futbolistas como Iñigo López hacen más allá de él.

Comoquiera que Samu Sáiz está llamado a cotas muy altas, sé que de Anquela se recordarán aquellas palabras sobre el rubio tras la dura derrota con el Bilbao Athletic ("cuando llegué aquí era un mueble"). Yo sin embargo, prefiero quedarme con lo que dijo, un día mucho más distendido, sobre Nagore: "Es un tuercebotas, como yo le digo, pero tuercebotas que no te deja nunca mal. Le dices que meta la cabeza por ahí y la mete por ahí" [...].

Pase lo que pase esta tarde en el Ciutat de Valencia: ¡Gracias Anquela!


Ps.: Os dejo la entrevista que le realizó Sergio Melendo en el programa "Entrevista con" de Aragón Televisión. Es casi media hora, pero creo que vale la pena.

sábado, 3 de junio de 2017

Que levanten la mano...


... Quienes no hayan cometido nunca un error bien como conductor, ciclista, piloto o peatón.

¿No os parece que nos estamos convirtiendo en una sociedad tan intransigente con los errores ajenos como garantistas de nuestros derechos?

Igual es momento de poner un poco de nuestra parte, bajar un poco ese ritmo infernal que nos sitúa casi permanentemente al borde de la ira y mandar al cuerno nuestro egocentrismo, respetando y comprendiendo a quienes tenemos enfrente. 

Sin duda reconforta sentir cierta comprensión cuando nos equivocamos. En mi caso, hasta el punto de haberme llevado a retomar esta cuasi-abandonada bitácora.

A quien corresponda, gracias :-)


lunes, 2 de mayo de 2016

Cicloturismo y frenos de disco




El pasado jueves 28, un comunicado en la web de la marcha cicloturista Quebrantahuesos informaba de que las bicicletas equipadas con frenos de disco no estarán autorizadas en la edición que se va a celebrar el próximo 18 de junio en Sabiñánigo. Esta decisión zanjaba las dudas que varias federaciones habían suscitado haciendo interpretaciones diferentes del reglamento de la Unión Ciclista Internacional (en adelante, UCI).

Comoquiera que el tema me parece muy complejo, he decidido hacer un análisis lo más objetivo posible antes de dar mi opinión al respecto.

Un poco de historia


Aunque hubo intentos anteriores, fue a finales de los 90 cuando los frenos de disco revolucionaron las bicicletas de montaña. Y como pasa con cualquier innovación, los inicios fueron duros encontrando cierta resistencia (hasta el propio José Antonio Hermida fue reacio al cambio). Hoy en día, sin embargo, nadie concibe una BTT de gama media-alta sin este tipo de frenos.

En el año 2013, la UCI aprobó la utilización de los frenos de disco en las bicicletas de ciclo-cross. Desde ese momento, empezó a ser vox populi la inminencia del desembarco de los frenos de disco en en las bicicletas de carretera y los catálogos de las principales marcas comenzaron a incluir modelos, obviamente destinados al cicloturismo. 

En la primavera de 2015 la UCI daba el primer espaldarazo a la utilización de frenos de disco en competición, planteando la oportunidad a los equipos UCI World Tour de utilizar bicicletas con frenos de disco en dos carreras a su elección entre agosto y septiembre de 2015. Así las cosas, el corredor guipuzcoano Markel Irízar se convirtió en el primer ciclista en utilizarla en una gran vuelta por etapas en la etapa que discurrió entre Córdoba y Sierra de Cazorla el 27 de agosto (aquí podéis escuchar sus impresiones).

Tras las primeras pruebas en competición, la UCI anunciaba en noviembre de 2015 que se continuaría haciendo pruebas durante 2016 con la intención de aprobar definitivamente su uso para 2017. Al citado anuncio de la UCI le sucedió una queja de la asociación de ciclistas profesionales (CPA) lamentando la falta de consulta de la UCI sobre esta cuestión.  

Un hito relevante: El accidente de Fran Ventoso en La París - Roubaix '2016


Con opiniones para todos los gustos sobre el tema, llegó la clásica París - Roubaix (10 de abril de 2016). Esta clásica es una de las pruebas más exigentes del año por sus tramos de pavés que, añadidos al barro, la arena y la estrechez de las vías (y no hablo de los trenes de alta velocidad), llevan al límite tanto a los corredores como a sus bicicletas.

Cuentan que la versión primigenia de bicicleta "gran fondo" (tipo de bicicleta con una geometría más cómoda y por tanto recomendada para el cicloturismo) de la casa Trek nació del diseño que solicitó Fabian Cancellara para la París - Roubaix. Y varios fueron los equipos que, en esta edición de 2016, apostaron por la utilización de frenos de disco en una clásica en la que las caídas y sus correspondientes montoneras están, por desgracia, a la orden del día.

En una de esas montoneras se produjo la escalofriante lesión de Fran Ventoso (me niego a reproducir la foto, más que nada porque se me pone mal cuerpo), con una herida que dejó a la vista el hueso de su pierna izquierda.

Su posterior carta explicando lo sucedido precipitó los acontecimientos y apenas unos días después,  el 14 de abril de 2016, la UCI informaba en un comunicado de la "suspensión de de las pruebas de los frenos de disco"

Este comunicado de la UCI ha desencadenado un rosario de interpretaciones:

- La Federación Española de Ciclismo emite el 26 de abril un comunicado indicando que "En ningún momento, en ningún instante y bajo ninguna circunstancia temporal y/o transitoria la RFEC ha autorizado o permitido el uso de frenos de disco en todos y cada uno de los eventos federados de carretera organizados bajo su amparo"

- Sin embargo, las federaciones catalana y asturiana no hacen la misma interpretación. En el caso concreto de Asturias se indica textualmente que "la Federación de Ciclismo del Principado de Asturias deja a la libre elección de cada participante el tipo de bicicleta y complementos que desee utilizar, siendo éste el responsable de sus actos"



Mi opinión


Expuestos los acontecimientos, me lanzo a dar mi opinión al respecto.

- En primer lugar, en todo este batiburrillo de comunicados y contra-comunicados, quiero decir que aguardo con interés la opinión de las marcas. Tanto de las marcas de bicicletas como de los fabricantes de frenos. Es evidente que se han generado dudas más que razonables con respecto a la posibilidad de cortes provocados por los discos. Urge realizar pruebas al respecto y no sirven vídeos caseros en las redes sociales. Desconozco si la solución pasa por tapar los discos con un protector (las marcas tendrán que analizar el impacto en la temperatura de los discos) pero en cualquier caso, lo primero es la seguridad. La mía, por supuesto, y también la de los demás.

- Pienso que hubiera sido deseable un poco más de rigor por parte de las entidades reguladoras del cicloturismo. No es de recibo la disparidad de criterios sobre un mismo asunto y más tratándose de un asunto de seguridad. Desconozco la razón, pero creo que ha sobrado precipitación.

- También tengo que decir que tengo mis dudas en que haya que tratar de la misma manera el ciclismo profesional y el cicloturismo. Insisto, eso sí, en que lo primero es la seguridad. Pero creo que no se debería comparar una París Roubaix con una marcha cicloturista. En cualquier caso, ya que algunos se quieren poner así de estrictos, lo justo sería que se velara por el cumplimiento de todas las normas UCI. Que yo sepa, no se revisa el peso de las bicicletas, ni se comprueba la homologación de todos los componentes ni, lo que más me fastidia, la Quebrantahuesos ha expulsado jamás de la prueba a los muchos desaprensivos que empuercan el Pirineo durante la prueba, incumpliendo el reglamento UCI del "Ciclismo para todos"

- Con respecto a la Quebrantahuesos, diré que que vetar la participación de las bicicletas con frenos de disco a menos de dos meses para la prueba y con las inscripciones formalizadas y pagadas es una faena. Pienso en aquellos que hayan tenido que reservar viaje y alojamiento y creo que desde la organización hay tiempo para plantear una solución (más si cabe, habiendo una lista de espera como la que hay). No pienso subirme al carro de quienes disfrutan atacando impenitentemente a la organización pero creo que es necesario tratar este tema con suma sensibilidad y confío en que la Quebrantahuesos estará a la altura.

¿Y ahora qué?


Pues ... ¡¡vayan ustédes a saber!!. Por el momento ya corren rumores por los mentideros de que en junio la UCI levantará el veto y volverá el periodo de pruebas. Tengo claro es que la industria, que ha apostado claramente por esta tecnología, no se va a quedar parada y seguro que hay noticias. Lo que ya no sé es si esas novedades llegarán con el tiempo suficiente como para que todos podamos hacer las cicloturistas planificadas con la máxima seguridad para todos.

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Actualización 03/05/2016


¡Ni 24 horas han transcurrido desde que escribí esta entrada y ya ha habido novedades! 


La Federación Española de Ciclismo ha emitido un nuevo comunicado en el que se indica textualmente que "en relación a los eventos federados no competitivos de carretera adscritos al título 15, que hace referencia a las pruebas de ciclismo para todos-marchas ciclistas, que en los mismos no existe restricción sobre el uso de los frenos de disco" .

En cualquier caso, sigo pensando que ahora es turno de que se hagan todas las pruebas oportunas para disipar todas las dudas que se han generado y, sobre todo, para garantizar la seguridad de todos los que disfrutamos con la bicicleta.







domingo, 14 de febrero de 2016

SD Huesca - 0 - Girona - 1 - Horrible

Cuando tienes un saque de esquina a tu favor y en dos toques termina tu portero haciendo un recorte intrépido al delantero centro rival, es que no es tu día.

Poco o nada más que decir. Horrible.

miércoles, 6 de enero de 2016

[DerbiAragonés] Gracias

Con la crónica del 3-3 doy por liquidado este especial sobre el #DerbiAragonés del pasado 3 de enero. Y no puedo hacerlo sin dar las gracias a todos los que de una u otra manera me habéis echado una mano para sacar adelante algo que partió de una idea muy sencilla: disfrutar un partido de fútbol entre aragoneses.

Gracias...

... A Alicia Otín por tu fantástico logotipo
... A Víctor Martín, por divertirte tanto como yo
... A Olga Torres, por creer en mí y romper el hielo
... A Sergio Brau, por hacerme aprender de tu manera de ver la vida 
... A Víctor Lorente, por sacar tiempo de donde no lo tenías
... A Fernando Mur, porque da gusto ver y comentar el fútbol contigo
... A Javier Gil, por entrarme a todos los trapos
... A Andrés y la Peña Zaragocista Oscense, por haberme comprendido
... A Quino Lachén, por aportar tu experiencia y recordarme de dónde venimos
... A Edu Navarro, por tirarse a la piscina sin conocerme
... A Sergio Félix, porque ver el fútbol contigo es un regalo
... A José Ramón Barrabés, por recordarme grandes momentos
... A Jorge Olivera, porque siempre estás dispuesto a arrimar el hombro
... A Hombre Revenido, por tu genialidad


... A quien me haya olvidado y a todos los que de una manera u otra habéis difundido o simplemente leído lo que hemos ido escribiendo. Si hemos conseguido que hayáis esbozado una sonrisa, objetivo conseguido.

De veras, gracias.

[DerbiAragonés] Real Zaragoza 3 - SD Huesca 3


Foto de @Manuel_eboca

Escribir las crónicas futbolísticas Desde el Salto de Roldán me libera de las prisas que la inmediatez en la que vivimos exige a cualquier medio de comunicación. Dejar pasar unas horas es una medicina excelente para dar la escala real a las cosas, aunque cuando hay tantos sentimientos de por medio, creo que es imposible.

Lo que váis a leer es la visión subjetiva de un aficionado oscense que vio el partido desde las alturas de la Tribuna Sur de La Romareda, enloqueció con cada uno de los goles de su equipo y que, más de 48 horas después, sigue notando anudada la zona epiglotal al tiempo que sí, luce una sonrisa de oreja a oreja cuando recuerda todo lo sentido.

La previa

Creo que durante la semana ya lo había dejado claro: para un oscense aficionado a la SD Huesca, un partido en La Romareda es y será algo especial. Por eso, anduve inquieto deseoso de ubicarme en el graderío para disfrutar con tranquilidad de los instantes previos al partido.

La primera decepción de la tarde fue el lamentable aspecto que presentaban las butacas de la Romareda, impropio de un campo profesional, al menos en la zona en la que nos ubicamos. Como bien apuntó un aficionado por mi zona, parecían haber sido rociadas con una manguera de barro. Impropio y supongo que incómodo también para los zaragocistas que acudan domingo tras domingo a ver a su equipo.

El segundo mal trago, y ya me fastidia, fue comprobar con mis propios ojos la mala educación de un reducido grupo de aficionados oscenses que, a juzgar por su comportamiento, se consideran con más derechos que los demás. Ya viví algo similar en Tarragona pero lo de ayer superó con creces mi aguante. Llegan y se ponen de pie molestando a todos los aficionados que pertenecemos - según su curioso criterio- a una casta inferior ("paletos", "comepipas", "payasos", etc...) y por tanto tenemos que ceñirnos a su modus-vivendi. No lo entiendo.

El partido

Sorprendió Carreras con la alineación y sorprendió de salida la SD Huesca adueñándose por completo del balón y por tanto del partido. Los azulgranas controlaban todas las facetas del juego y merodeaban la portería defendida por Bono con la sensación, eso sí, de que faltaba algo de pólvora arriba. Ni Camacho, ni Fran Mérida ni Darwin Machís atinaron a plasmar la palpable superioridad en el marcador.

Despertó La Romareda con una soberbia chilena de Ángel que despejó Leo Franco y el partido, hasta ese momento de guante blanco, se encabritó tras una falta de Ortí sobre Fran Mérida a la que sucedió un pequeño tumulto que no pasó a mayores. Ambas acciones enchufaron a un Zaragoza hasta entonces apagado y en el minuto 39 Ángel aprovechó la energía para sacarse de la manga un golazo que ponía el 1-0 en el marcador y caras de circunstancias en los aficionados oscenses.

Pero aún había tiempo para más. Primero, en el 41 Camacho sobreactuaba de forma tan poco deportiva como lo fue el gesto de Hinestroza de sacarle el codo. Y apenas dos minutos más tarde, Ángel era expulsado en una jugada que, evidentemente, marcaría el devenir del partido. 
La secuencia de acontecimientos es la que sigue: Carlos David hace falta sobre Ángel. Mientras Ángel cae, Carlos David da un toque al balón, golpeando éste al delantero zaragocista que, justo delante del árbitro asistente, agrede al central azulgrana. A partir de ahí se monta una trifulca en la que suceden varias cosas más. El primero en llegar es Morillas, que toca la cabeza de Ángel, que por cierto emula a Camacho en sus dotes artísticas (hecho que ha pasado desapercibido para más de uno). Y luego llega el resto de la tropa, destacando en antideportividad el comportamiento de Hinestroza, que le lanza un par de conatos de cabezazo a Morillas y a un Fran Mérida que echaba sapos y culebras.  
La agresión de Ángel a Carlos David
Quien más se equivoca es Ángel y por eso es el expulsado (él mismo reconoció luego su error). Mérida se fue amonestado y Carlos David e Hinestroza absueltos, en el caso del colombiano fue hábilmente alejado del árbitro por su entrenador que yo creo que se temió absolutamente lo peor. Insisto: se equivoca Ángel y, en mi opinión, acierta el colegiado a quien quizás únicamente se le pueda reprochar que no amonestara a Carlos David (pero, claro, también Hinestroza se va de rositas)

Con todo el mundo alterado, se llegó al descanso. 1-0.

Tras la reanudación, nuevo monólogo del Huesca que se lanzó a por el empate. Anquela, que había dejado fuera de la convocatoria a David Máinz, retiró a Iñigo López para dar entrada a Héctor Figueroa como referencia en la punta de ataque.  Carreras, por su parte, había sacado a Diamanka en sustitución de la sorpresa de la alineación local: Jorge Ortí.

Le salió bien la jugada a Anquela pues apenas once minutos le costó a Fran Mérida, el mejor jugador sobre el maltrecho césped de La Romareda, sacarse de la chistera un golazo para empatar y casi provocarnos un corte de digestión a quienes acabábamos de merendar/cenar.

Y casi sin tiempo para serenarnos, Héctor Figueroa (que no había marcado desde el amistoso de pretemporada contra el Real Zaragoza) picaba al fondo de las mallas un excelente servicio de David Morillas tras una jugada que vale la pena ver completa por su elaboración. 1-2 y delirio aboluto en la parroquia oscense que ya se vio, como siete años atrás, con el partido en el bolsillo.

Y es que tuvo el Huesca contra las cuerdas a los blanquillos, desquiciados por la posesión azulgrana como demostró Pedro con una entrada por detrás al tobillo de Fran Mérida al límite de la expulsión. Pero el Huesca no sólo no remató a su rival sino que le anticipó la llegada de SSMM de Oriente con diez minutos de festival de despropósitos defensivos que trasladaron el extasis a la afición zaragocista al mismo tiempo que a los oscenses se nos ponía cara de haba. Primero con el empate, luego con la ocasión marrada por Camacho y luego con el 3-2 de Diamanka.

En plena fiesta de la hinchada local, que devolvía los olés y reclamaba - con éxito por cierto- que botara el Alcoraz, Machís, Camacho y sobre todo Figueroa desperdiciaban ocasiones mientras el reloj caminaba inexorablemente hacia el final del partido. Para colmo, Fran Mérida veía la segunda amarilla igualando en número las fuerzas pero haciendo crecer al Zaragoza, que remaba a favor de corriente por el resultado.

Cambiaban las tornas y era el Zaragoza quien tenía sobre la lona al Huesca. Parecía más cerca el cuarto gol blanquillo que el empate y Leo Franco se veía obligado a poner una mano salvadora para evitarlo en un tiro de Erik Morán. El partido agonizaba con tres minutos de descuento a todas luces exiguos, teniendo en cuenta que había habido seis cambios (el de Hinestroza a cámara superlenta) y varias interrupciones por jugadores lesionados (en favor del criterio del colegiado, cierto es que sin la entrada de las asistencias).

Y cuando apenas quedaba medio minuto para que se cumplieran los tres de añadido, Morillas centra desde la zurda, Cabrera no llega a despejar (lo intenta con la mano, por cierto) y Rico se va a bloquear a Figueroa dejando sin marca a Carlos David para que con la tibia iguale el partido a tres y provoque un estallido de alegría en la marea azulgrana y una rauda estampida de La Romareda entre los zaragocistas.

Cabrera casi despeja con la mano antes del gol de Carlos David


Ambos equipos pudieron ganar. Ambos pudieron perder. Al final, empate.

El post-partido
 
Debo reconocer mi más profunda decepción y tristeza por las cosas que he podido leer después del partido. Ya es triste que una mayoría aboguemos por una rivalidad sana y que unos pocos, con bastante voz, por desgracia, se dediquen a enmerdar y echar gasolina a los mamporreros de turno.
Mi primera gran decepción es con la crónica de Jose María Pardina, de Diario del Altoaragón. Me parece muy inapropiada la referencia a Zaragoza como "el barrio industrial" así como pienso que están fuera de lugar otras lindezas como calificar de "táctica de equipo pequeño" el universal y tristemente admitido comportamiento de los recogepelotas (que por cierto, alguna vez hemos visto también en el Alcoraz). Error inoportuno y gravísimo del autor que siento especialmente por el cariño que tengo a ese medio y a otros excelentes profesionales que trabajan en él.
Debo decir también que en Zaragoza hay quien no asume que el Huesca está en la misma categoría que el Zaragoza y está claro que a más de uno le escuece (y mucho) que el Huesca juegue de tú a tú al Zaragoza en La Romareda. Creo que hay quien sigue pensando que los oscenses iríamos a Zaragoza a hacer unas compras, nos meterían un 4-0 y, oye, tan amigos por haber tenido el privilegio de visitarlos. Igual que tengo muy claro que por Historia y muchas otras razones el Real Zaragoza es el primer club de Aragón, también creo lícito exigir un respeto a la SD Huesca y hay algunos periodistas que no sólo no lo tienen sino que parecen sacar pecho con lo contrario.
Por cierto, quienes más niegan que lo del domingo fuera un "derbi aragonés" son quienes más se han exaltado y quienes más claramente demuestran que, aunque no les guste, estamos compitiendo con ellos: hay derbi.
    La grada

Me irrita sobremanera que se mienta. Igual que afeo que José María Pardina utilice de soslayo la expresión "mala educación" en su crónica refiriéndose a la afición local, me revienta que se diga que la afición de Huesca va a La Romareda a provocar, que faltamos al respeto y que se intente agitar a quienes ya de por sí llevan la violencia por bandera.

Reto a quien mantenga lo contrario a que me demuestre qué cántico irrespetuoso se profirió para que haya ese odio tan visceral. Creo además, que la gran mayoría de la gente comprende perfectamente lo que es un derbi de estas características y goza, por fortuna, de buen humor. Si no, por ejemplo, la grada blanquilla no habría coreado el "que bote el Alcoraz" con el 3-2 y los oscenses no nos hubiéramos puesto a saltar.
Igual que me sobran en los campos de fútbol, violentos e incitadores al odio sobran también de los medios de comunicación y de las redes sociales.

Mi evaluación

Leo Franco: Creo que poco se le puede reprochar en los goles. Tuvo una mano salvadora evitando el 4-2.

Óscar Ramírez: Buen primer tiempo, incorporándose por su banda. Tuvo que retirarse lesionado.

Morillas: Dos asistencias como dos soles en el segundo y tercer gol del Huesca.

Carlos David: Partícipe de la zozobra defensiva que permitió la remontada del Zaragoza (asistencia en el 2-2) pasará a la Historia (sí, con mayúsculas) por haber metido el 3-3. ¡Y lo que me alegro por él!

Iñigo López: No estaba teniendo muchos problemas pero de una imprecisión defensiva entre él y Jesús Valentín sacó petróleo Ángel para hacer el 1-0. Aun así, está rindiendo a buen nivel.

Jesús Valentín: Está yendo a más y si sigue en esta línea será difícil que salga del once. Es un futbolista muy versátil y encaja a la perfección en la disposición táctica que demanda Anquela.

Bambock: Otro que será difícil sacar del once, aunque a veces pone a prueba nuestra resistencia cardíaca arriesgando en exceso con el balón. Le puso en bandeja el 3-2 a Diamanka.

Camacho: Futbolísticamente hablando, leyó estupendamente el partido jugando un muy buen primer tiempo. En la segunda parte, bajó (como es lógico) su rendimiento. Perdonó el 2-3 y le faltaron fuerzas para haber tapado a Diamanka en el 3-2. En lo que no es fútbol, una vez más retratado por las cámaras sobreactuando. Una pena que enturbie con esos detalles una carrera que en lo futbolístico es más que meritoria.

Fran Mérida: De largo el mejor futbolista de los 22. En el verde y fuera de él reconociendo su error en la falta de la segunda amarilla. Me encantó su celebración del 1-1 yendo hacia la marea azulgrana señalando una camiseta que empiezo a pensar es importante para él. No en vano, ha resurgido en Huesca.
 
Darwin Machís: Terminó demasiado ansioso por marcar, pecando de individualista. Una pequeña minoría que ni de lejos representa a la afición del Zaragoza le profirió gritos racistas. En uno de los goles del Huesca, hizo un feo gesto a la grada por el que, ya en frío a la mañana siguiente, tuvo que pedir perdón públicamente.

Tyronne: Aunque participativo en todo momento, no se le vio cómodo mientras jugó en punta. Luego, escorado a la izquierda estuvo algo mejor. Creo que en ocasiones conduce demasiado el esférico. Tengo ganas de verlo jugando de segunda punta. Igual este domingo.

Aythami: Salió por Óscar Ramírez en el descanso y pecó, como toda la zaga, de falta de contundencia defensiva.

Héctor Figueroa: Fue prácticamente salir y marcar. Primero Mérida y después él. Ahora mismo, es junto con Luis Fernández el delantero de referencia porque está claro que con Máinz el Huesca no cuenta y a Jonathan Moya ni se le espera.

José Gaspar: Le tocó salir en el peor momento. Con 3-2 y a punto de quedarse el equipo con 10.

Anquela: Está demostrando que se puede jugar con cinco defensas y ser ofensivo. Aprovecha muy bien la versatilidad de jugadores como Jesús Valentín y la profundidad de los laterales, sobre todo Morillas. Si hace siete años afirmé que sacando a Sorribas por Helguera no se nos escapa aquel 0-2, este año me quedo con la duda de si con el 1-2 no debería haber apostado por Manolo o Iñigo Ros.

El árbitro: Munuera Montero

No se lo pusieron fácil los protagonistas y creo que Munuera Montero llevó el partido con temple, sin aspavientos y lo más imporante: acertó en las decisiones complicadas.

Buen arbitraje, pardiez.


sábado, 2 de enero de 2016

[DerbiAragonés] El derbi de los 2000 años, por Hombre Revenido



Tras insistirle mucho y sobornarle con castañas de mazapán y esquirlas de adoquín, Hombre Revenido ha publicado su visión del #DerbiAragonés.

He aquí el derbi de los 2000 años.

¡Gracias, Hombre Revenido!



  
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[DerbiAragonés] El derbi, por Jorge Olivera






Lo primero que tengo que hacer es agradecer al propietario de este blog, que en un ejercicio de amistad y "reconocimiento" a mis comentarios futbolísticos y los menos futbolísticos (más bien de crónica rosa) de todo lo referente a la S.D. Huesca, me permite expresar lo que significa para mí este derbi aragonés.

En primer lugar quiero destacar el excelente nivel que tiene el deporte aragonés de acuerdo a sus posibilidades (económicas, demográficas, ...). Tenemos dos equipos de fútbol en la segunda división nacional, en una liga que se puede equiparar a muchas primeras divisiones de otros países por su calidad; y además una ciudad como Zaragoza ya tiene un segundo equipo en Segunda B, el Ebro. En baloncesto, el CAI es un referente, aunque este año no ha empezado muy bien, y el Peñas es todo un ejemplo de que con pocos recursos se puede hacer un equipo mucho más que digno. En balonmano, Bada Huesca y BM Aragón llevan unos cuantos años en la élite incluyendo alguna incursión en competiciones europeas; y caso aparte es el Voleibol Teruel que es un ejemplo para todos año tras año en la cima de su deporte. Probablemente me olvide de equipos y deportistas, pero quiero destacar la cantera de deportistas que tenemos como por ejemplo en atletismo con Toni Abadía, Isabel Macías (que comparte conmigo fecha de nacimiento) y la promesa Carlos Mayo, campeones de natación en categorías inferiores, una medalla de plata olímpica como Andrea Blas. Insisto, que existen muchos más ejemplos de los que estar orgullosos.

En lo referente al derbi del domingo, creo que es todo un orgullo tener la oportunidad de juntar a dos equipos en la liga Adelante, lástima que no sea en la primera división pero eso creo que está por ver aún. Siempre he pensado que la relación de Huesca con Zaragoza es la de hermano pequeño con hermano mayor, con sus piques y sus chinitas, pero en el fondo existe ese pensamiento de que a los dos les vaya bien, porque entonces les irá bien a Aragón. Y Aragón no tiene nada que envidiar a otras comunidades, tenemos un derbi en Segunda y no hay muchas más comunidades similares a nosotros que puedan decir lo mismo. Personalmente le tengo mucha simpatía al Real Zaragoza, aunque quiero que gane el Huesca y como se ha comentado en otras entradas de este blog, parece que en Huesca hay que decir con la boca pequeña que eres del Zaragoza.

Como estamos en las horas previas a la llegada de Sus Majestades, me pido que este derbi implique arrastrar a más gente al Alcoraz en otros partidos, que se vean más camisetas azulgranas en el campo y menos asientos en los fondos, y que aunque tengan más repercusión los Barcelona, Real Madrid o Atlético, se vieran más camisetas por la ciudad de Fran Mérida o Tyronne que de Cristiano, Messi o Griezzman. Siempre he envidiado que durante mi época universitaria en Zaragoza, cuando jugaba el Numancia todos los sorianos iban con la camiseta del equipo y esos partidos televisados contra Poli Ejido o Ciudad de Murcia no tenían nada que envidiar a los de Champions.

Así que espero que el domingo gane el mejor (si puede ser, el Huesca) pero que sobre todo sea una fiesta del deporte aragonés.
 


  
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[DerbiAragonés] Aquellos maravillosos años, por José Ramón Barrabés

En aquellos maravillosos años 90 no había rivalidad posible. La pugna se centraba en contados encuentros amistosos de pretemporada cuyo único fin consistía en entonar a los equipos para la competición, evitando grandes desplazamientos y, de paso, hacer un poco de caja. Eran años en que una SD Huesca acuñó el apelativo de equipo ascensor: su trayectoria liguera alternaba la 3ª división con la 2ªB. Sin embargo, a orillas del Ebro el Real Zaragoza vivía su segunda época más brillante tras los Magníficos. Fue una época de copas del Rey, de la heroica Recopa y de grandes tardes de futbol: Madrid y Barça salían goleados de la Romareda y eran frecuentes las clasificaciones del equipo para competición europea. La alineación del equipo en aquellos años es recordada con nostalgia por los aficionados del conjunto maño. 

Sin embargo, la rivalidad, ausente sobre el césped, cobraba vida en el devenir diario de dos aficiones tan próximas. Zaragoza siempre fue la ciudad donde estudiantes de toda la geografía aragonesa realizamos estudios universitarios. Fue en el ahora desaparecido Colegio Mayor La Salle donde conocí Nacho, autor de este blog. Nuestra amistad permanece viva desde entonces; así como su amor por el conjunto azulgrana y mi pasión por el equipo blanquiazul.  

Nacho acudía muchos domingos al Alcoraz a seguir los partidos de la SD Huesca, si bien, para fastidio de su padre, en ciertas épocas descuidada un poquito a sus azulgranas. Andaba entrenando un equipo de baloncesto femenino junto a su amigo J.D. y aquel 205 rojo compartido con su hermano no daba para tanto. Por mi parte, como buen aficionado zaragocista, la bufanda y el poster de mi equipo, colgaban de las paredes de mi habitación. 

Una noche me dispuse a disfrutar de la noche zaragozana, y tras meter la llave en la cerradura no podía creer lo que vi. Me aseguré de que realmente fuese la 417 y, sí, efectivamente lo era. Me habían, literalmente “desmontado la habitación”. Las cortinas cubrían la entrada a la ducha, la cama estaba vuelta del revés, un muñeco con cuerpo de almohadón y vestido con mis ropas daba la bienvenida, los libros de estudio apilados en forma de barrera, las perchas de la ropa colgadas de la barra de la cortina, los rollos de papel higiénico esparcidos por el suelo…y lo que es peor, ¡la bufanda zaragocista en el portarrollos del váter! Prestos a mi llegada, los autores abandonaron su cama y procedieron a subsanar aquel guirigay entre bromas y risas. 

El pique también se jugó en aquella habitación de Colegio Mayor una noche a las tantas de la mañana, el objetivo de aquel provocativo acto, fue pasar buen rato, fomentar, aunque parezca contradictorio, el compañerismo y la sana rivalidad, eso sí, todo disputado  con total deportividad. 

 José Ramón Barrabés
  
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viernes, 1 de enero de 2016

[DerbiAragonés] Un derbi aragonés siempre es especial, por Sergio Félix


Foto de Carlos Pascual 

Como aficionado y socio del Huesca siempre un derbi aragonés es muy especial, cargado de sensaciones maravillosas que nos brinda este gran deporte. Mi primer derbi en liga visto in situ en la Romareda día 6 de diciembre del 2008 es irrepetible para mi familia. Esa mañana de diciembre fue increíble. Bajamos con mi hermano,su mujer y el gran palmero momia, T.FELIX rumbo a Zaragoza con escala en Torres de Barbués dejando a Ixeia, mi sobrina de meses, con sus abuelos maternos.

Ya en Zaragoza buen paseo viendo y viviendo el gran ambiente de derbi que se avecinaba, buen vermut y gran comida como merecía el evento. Ya dentro del estadio no hay palabras para plasmar lo que sentí en esas dos horas irrepetibles. Ver sobre 5.000 personas del Huesca en la Romareda animar, disfrutar y sentir una pasión por unos colores  que yo sólo había visto in situ con las marchas verdes del Peñas y en la bombonera del Palacio del Parque.

Y el partido no defraudó a lo que todos-as esperábamos. Fútbol, goles,expulsiones y un 2-2 que será imborrable en mi memoria. Recuerdo varias anécdotas: una de ellas, ver amigos míos que jamás han pisado el Alcoraz y allí estaban; el estruendo de la afición maña tras el 2-2, donde te das cuenta que estás en un campo de Primera con una gran afición y mejor equipo. Pero disfrutar y saborear del 0-2 momentáneo nadie nos lo va a quitar, no tiene precio.

Este domingo sera diferente por muchas cuestiones, pero siempre un derbi aragonés será muy especial para mi familia. Bajamos mano a mano con mi padre. Os aseguro que lleva 3 semanas hablando del derbi y con la misma ilusión y pasión que antaño. Siempre le doy las gracias al palmero momia por meterme este veneno que es ser del Huesca, por meterme en el Bus del equipo y recorrer ciudades y estadios cuando estaba en la directiva azulgrana.

Pero tengo la sensación que me falta algo en este derbi en la Romareda y es la presencia de mis dos amigos de localidad de general, Jorge y Nacho. Hace varias temporadas un tío educado y formal como Nacho me comento si podríamos ser compañeros de localidad en el Alcoraz. Yo lo conocía poco pero no dudé ni un segundo en decirle que sí, que "¿cuándo empezamos, Nacho?". Una gozada seguir disfrutando cada 15 días de tu presencia en el fortín.

Espero y deseo que veamos un gran derbi y que sea el último en la Romareda en esta categoría. Recojo el testigo de Petón y mi sueño sería disfrutarlo en Primera División. Un abrazo a todos-as.



  
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