
Te equivocabas, Caelio, pues con los siete correos en los que me enviaste toda esta información, fuiste capaz de transmitirme ese sentimiento laurentino que creías no comprender, ese "brillo especial" que detectaste en los ojos de una "fatica de la diáspora".
Además de todas las fotografías adjuntas, Caelio también me envió una reseña histórica que el fraile que guardaba la iglesia les entregó cuando le expresaron su sentimiento laurentino. Si alguno tenéis curiosidad, enviadme un correo y os la haré llegar.
En cualquier caso: Muchísimas gracias, Caelio.
Placa de la Ciudad de Huesca a su querido patrón: San Lorenzo
Placa de los Danzantes de Huesca a San Lorenzo con motivo de la visita a Roma en 1985































