Conforme se acerca el partido del sábado entre el Huesca y el Zaragoza, crece la expectación y con ella los rumores y comentarios cuyo eco llega hasta la mismísima cumbre del Salto de Roldán.
Hoy os proponemos analizar el partido del próximo sábado en base a algunas de las frases que más están calando a pie de calle.
“El Huesca no necesita los puntos”
Esta frase, a priori inofensiva, emana un cierto tufillo a “A ver si juegan a medio gas y el Zaragoza gana fácil” o “Como gane el Huesca son unos antiaragoneses”. Señoras y señores, un poco de seriedad. A ver si va a resultar que tras una liga de 42 partidos (lo que es lo mismo, 126 puntos) el Zaragoza no va a ascender por culpa del Huesca. Aunque seguro que a las orillas del Isuela más de uno se sentiría halagado por tener que cargar con semejante yugo, que nadie desvíe la atención. Igual que si el Zaragoza asciende será por sus propios méritos, digo yo que será responsabilidad única y exclusiva del Zaragoza si finalmente nos obsequian a los oscenses con otro par de oportunidades para tomarles el pelo por unas horas.
Claro que el Huesca necesita los puntos. Todavía no está salvado.
“No entiendo cómo se nos tiene tanta manía en Huesca. Con lo que nosotros apreciamos al Huesca y lo que nos alegramos cuando ascendieron”
Esta es una frase muy socorrida pero tiene fácil explicación. En mi opinión, el grado de simpatía que se le tiene al Zaragoza en Huesca es directamente proporcional al grado de simpatía que se le puede tener en Zaragoza al Real Madrid. ¿Acaso no se han quejado – no sin razón- en la capital del Ebro del trato de favor que recibe el club capitalino desde los medios de comunicación nacionales? Esa misma sensación, es la que se tiene en Huesca al ver los medios de prensa regionales y supongo que será la misma que tendrán en Barbastro o Monzón cuando pesquen el Diario del Altoaragón. Yo al menos lo veo lógico.
“Con lo simpáticos que nos caían los de Huesca, vinieron a la Romareda a insultarnos. Son la peor afición que ha pasado por Zárágózá”
Estuve en la Romareda y creo que puedo hablar con conocimiento de causa. Partiendo de la base de que si la probabilidad de que haya un borrego, besugo o patán entre 100 personas es p, está claro que conforme aumente el número de personas lo hará también el número de borregos presentes. Vamos, que borregos oscenses los hubo en la Romareda igual que los habrá en el Alcoraz. Pero que nadie piense que existe alguna afición exenta de su cuota borreguil. Cuentas al margen, como fato que soy, me sorprende enormemente que ofenda tan profundamente el término “cheposo”. No pienso, y lo digo de todo corazón, que sea para tanto. Otra cosa es que me parezca excesiva chunga cantarlo precisamente en la Romareda.
El otro canto mayoritario que tanto ofendió fue el de “Qué miedo me da, qué miedo me da, ser del Zaragoza y venir al Alcoraz”. No sé de quién partió la idea pero la cuestión es que es un cántico que ha calado. En cualquier caso, ver una amenaza velada en ese canto es como ver intransigencia o xenofobia en la camiseta de la Cruz de San Jorge (me pregunto en qué ciudad saldría ese tema...). ¿No es más fácil pensar que el “miedo” se refiere precisamente a la vergüenza de tener que venir a jugarse los cuartos al “futbolín” del “barrio”.
Por último, os dejo una invitación para que todo aquel que lo desee indique en la sección de comentarios alguna frase o tópico que quiera que analicemos desde el Salto de Roldán. Eso sí, que quede claro que esta semana estamos con los pantalones "arremangaus" como el mismísimo día del Diluvio Universal.

























